Me miro al espejo, y veo reflejada una persona diferente, físicamente es la misma pero aun así sigo observando cambios.
Cambiar, la vida es un constante cambio.
Cambiar no solo es aspecto físico, sino que es madurar, crecer, ver de una manera diferente, desarrollar pensamientos distintos.
Los cambios son de todos tipos.
Hoy me miro al espejo y veo una imagen clara, me encuentro bien parada y se lo que busco. Tengo pensamientos conexos y las imágenes distorsionadas que antes aparecían se fueron aclarando.
Ya no soy la misma, cambie la forma de reaccionar de ver las cosas, ya no me llaman tanto la atención esas cosas que tan mal me hicieron, y si esas ideas vuelven a golpear la puerta de mi conciencia las puedo manejar.
Empecé a hacer las cosas por mi misma y a no depender tanto de los demás, si yo no me encargo de mí y de mis cosas, no lo va a hacer nadie. Eso es parte de madurar, soy mucho más responsable y realista.
Tengo deslices, no lo voy a negar, pero ya no vienen a molestarme con tanta frecuencia.
Me sigo guiando por mi locura, pero ahora podría decirse que soy “una loca linda” no una loca inconsciente e impulsiva.
El porque de mi locura hoy es una persona, que supo adueñarse de mí, pero esta, se encarga de hacerme feliz mientras pueda, aunque la mayoría de mis males conduzcan a él, es la persona que me hace feliz.
Descubrí que soy la dueña de mi misma y que tengo que convivir con eso, que después de todo la que mas se perjudica soy yo.
En fin, si vamos a los cambios físicos, sigo siendo la misma, quizá con otro peinado, o un par de kilos de mas, pero el espejo me sigue reflejando esa persona, que por dentro se esta empezando a querer, pero por afuera cada vez se odia un poco más..
No hay comentarios:
Publicar un comentario