9/1/16

Las plazas son un mundo mágico, son como una ciudad dentro de la ciudad.
En las plazas me pasa eso, por eso las disfruto tanto.
Es como si por un rato me perdiera de los mambos, de los ruidos, de la gente.
Es como un parate dentro de todo.
Una manzana de árboles, de juegos, de pasto, de perros y de bicicletas.
De gente que se sienta sólo a contemplar.
Las plazas cortan con la vida, con la rutina.
Aún siendo rodeadas por avenidas, por autos y colectivos, son especiales.
Eso, las plazas son especiales.
En las plazas me siento una nena y amo esa sensación.
El silencio de las calles es  imperturbable, pero el ruido del interior de mi cabeza, agota.

Cada loco con su tema

Prefiero los caminos a las fronteras, querer a poder, ganar a perder, bailar a desfilar y disfrutar a medir.
Prefiero volar a correr, hacer a pensar; amar a querer, tomar a pedir.
Antes que nada soy partidaria de vivir.

Prefiero crecer a sentar cabeza, las ventanas a las ventanillas, y la revolución a las pesadillas.
Prefiero el tiempo al oro y la vida al sueño.
Antes que nada soy partidaria de vivir.

2/1/16

Es un tiempo sin certezas, sin convicciones.
Es un tiempo de incertidumbre, de descansar, de poner la mente en blanco y meditar.
Volar, volar y observar que pasa con el tiempo, que nos trae el destino.
Se entremezclan sensaciones, se chocan, se golpean, se contradicen.
Se contradicen una y otra vez.
Parece un torbellino.
Es un torbellino.
Un huracán paso de golpe, desarmo mi cabeza. Me desarmo a mi.
Ya no se que quiero, ya no se que busco.
Es tiempo de no certezas.
Esa es la unica certeza. No tengo más certezas.

1/1/16

Uff que quilombo empezar, pensaba que empezar era difícil, después descubrí que el mayor problema es sostener, empezar en realidad es bastante sencillo a comparación. los finales también son complicados, los finales felices no existen, si uno es feliz no tiene porque terminar las cosas, los finales de olvido son complicados, son duros y angustiantes, pero si las cosas se sostienen entonces tampoco deberíamos pensar en finales. 
Uy, que enroscada sueno, en realidad, que enroscada soy.
Nada de esto en realidad tiene sentido, simplemente escapo.
Eso es, escribir es n escape. El otro día escuchaba en la radio a sacheri, decía que el escribía para dormir tranquilo, pocas veces me sentí tan identificada. Si no vomito lo que me pasa no duermo.
Vendría a ser como una bulimia de emociones y sentimientos

El otro lado de la cama aun tiene tu forma inmaculada. Pareciera que el costado derecho no entiende ni de tiempo ni de espacios. Las estaciones se suceden, pero yo aun puedo sentir tu olor en aquella almohada.

El lado derecho es frio, oscuro y me asusta. Es como si en medio de esta cama hubiese una trinchera, algo que no me permitiriera pasar, algo que legítimara tu recuerdo.
Por las noches, a veces giro sin darme cuenta y me sambullo en tu hueco, el frío me invade, vuelvo a girar hacia mi lado y pido perdón, a nadie y a todos. A vos, pero por sobre todo a mi.

El lado derecho esta plagado de historias, de recuerdos, de un amor que hoy perece. 
Si me distraigo, en la madrugada, puedo ver tu sombra levantarse e ir al baño, nunca pudiste pasar una noche sin levantarte para ir.

Esta cama tiene historia, esta cama tiene vida, y en realidad, ya no la tiene.
Esta cama te recuerda y te anhela, esta cama y yo. Porque no estas, porque te fuiste, porque parte de mi se fue con vos, esta cama donde había vida, donde hubo amor, donde fueron concebidos nuestros hijos, donde habíamos pasado los últimos 25 años y donde nos juramos amor eterno, ya no significa nada, solo tu recuerdo.

Y esta cama, donde dormimos toda la vida, al menos toda tu vida, es donde me encuentro ahora, mirando hacia el costado, mirando a la nada.

Te veo y tiemblo, suspiro y te extraño.
No te veo, no estas, no estamos.
Me fui con vos, me voy con vos.
En esta cama era nuestro universo. 
Espérame, ahí voy. Para que esta cama perdure en el tiempo, para que nuestro amor perdure en el tiempo.

Espérame. Ahí voy.

Estoy apabullada y nostálgica. Desencajada en mi rutina.
Hay algo que ya no me cierra, que ya no me completa. Es que me pienso y me siento vacía.
En mi soledad y en este silencio de Ciudad que ya no es el mismo, los pienso y sonrío.
Sonrío por lo que viví, por lo que aprendí.
Sonrío porque puedo creer que un mundo mejor es posible, porque hay gente que lucha por sus sueños, por sus convicciones y no descansa.
Sonrío porque son pocos, pero cada vez somos mas.
Sonrío por recordar las chacareras y los fogones, las tardes de mate y tortilla y los animales dando vueltas.
Sonrío al pensar en el monte y su vegetación seca, en las espinas que se te clavan en los pies.
Sonrío al pensar que la única preocupación es que haya azúcar y una cama de más para recibir a los invitados.
Sonrío al recordar los mensajes radiales.
Sonrío
Sonrío 
Las cosas ya no son las mismas. Cuando uno abre los ojos, ve la realidad y la vive en carne propia,no puede hacer la vista gorda.
Allá lejos, por el monte quedaron los verdaderos silencios, la verdadera paz, la verdadera simpleza. 
El verdadero cielo, cn sus verdaderos colores.
Allá lejos, por el monte, quedo la conexión con la tierra, con los animales, con la paz y principalmente conmigo misma.
Allá lejos, por el monte, quedo el amor por la naturaleza, por el mate dulce y la tortilla.
Allá lejos, por el monte, quede yo, quedo mi cabeza.
Me miro al espejo, intento reconocerme en el reflejo. 
No puedo, hay algo extraño, desconocido. 
Me veo y no soy yo. 
Me veo y no me percibo.
Intento comprender quien esta ahí, qué pasó conmigo.
Qué hay de distinto en esa imagen, qué hasta hace días era la mía y hoy no me representa?
No soy aquello que veo, no soy aquello que se ve.
Me veo y no me entiendo, me desconozco.
Es todo un desparpajo, un desorden, un desbarajuste.
Me veo y trato de encontrarme. 
Me veo, me busco, me pierdo.
Y así estoy, tratando de reencontrarme conmigo misma.