Es dificil volcar lo que siento en este momento, tal vez estoy tranquila de que esto nunca va a llegar a su destinatario y eso me libera un poco más.
Viejo, no sabés el orgullo que siento al tener entre mi manos tu libro, tu sueño hecho realidad, ya no importa si se vende o no, si te volvés un escritor famoso o soy la única que te leo, porque tantas horas de esfuerzo, tanto escribir y escribir dieron sus frutos, y hoy eso está en las librerías.
Nunca fui de reconocer mucho mis sentimientos, mucho menos hacia la familia, pero vos sabés que para mí sos especial (o aunque no lo sepas lo sos) para mi sos un tipazo, como pocos. Un tipo inteligente, que sabe escuchar, que es un sabio, que no se cansa de aprender, no es fácil ser adulto, hombre de familia, tener que mantenernos y encima en tu tiempo libre (en ves de dormir o mirar tv) seguir capacitandote, enseñando, leyendo o yendo a la facultad para conseguir la licenciatura.
Siempre sentí una especie de admiración hacia vos, hacia tu familia, hacia tus cosas. Esa manía de robarte todo, de querer leer, de escribir, es como un deseo inconsciente de querer aprender de vos, de parecerme, aunque recién ahora me doy cuenta de eso.
Por más que cuando era chica no sabía que vos escribías, yo lo hacía, lo hice siempre, y ahora entiendo a quien salí, y con todo el orgullo del mundo digo, a vos, a la abuela, esas cosas que nunca dije pero que siempre sentí.
Poca gente conoce sinceramente mis sentimientos, supongo que un par de amigas, algún día quiero que vos también lso conozcas y sepas lo orgullosa que estoy de ser tu hija, de ser una Sprejer ♥
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