Siempre me gusto este texto de Benedetti, creo que hace unos días lo subí al facebook, pero creo que lo que más me gusta de este texto no es su contenido en si, sino fue haberlo encontrado pegado en la pared de mi viejo, esa es una de las cosas más motivadoras para que me siga gustando.
Defender la alegría como una trinchera, defenderla del escándalo y la rutina, de la miseria y los miserables, de las ausencias transitorias y las definitivas
Defender la alegría como un principio, defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones de las dulces infamias y los graves diagnósticos
Defender la alegría como una bandera, defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas, de la retórica y los paros cardiacos, de las endemias y las academias
Defender la alegría como un destino, defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas de las vacaciones y del agobio de la obligación de estar alegres
Defender la alegría como una certeza, defenderla del óxido y la roña, de la famosa pátina del tiempo, del relente y del oportunismo, de los proxenetas de la risa
Defender la alegría como un derecho, defenderla de dios y del invierno, de las mayúsculas y de la muerte, de los apellidos y las lástimas del azar
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