Tengo ganas de contar, tengo ganas de resumir, tengo ganas de agradecer. Siempre fui una persona a la que no le gustaba cumplir años, siempre me dio miedo que la gente se olvidase, nunca lo quise festejar bien.
Ayer fue diferente, desde el vamos. A las 12 estaba rodeada de mis amigos, que hicieron cuenta regresiva. Fuimos al antro, llamadas, mensajes, saludos. Una noche que prometía pero fracasó sin fracasar, porque lo importante era estar juntos, aunque sea sentados en el umbral de la vereda.
Y el día avanzó y siguió plagado de buenos deseos, a eso se le sumó el cariño inmenso de mis nenes, de sus familias, de mi comadrij, de mi tzevet y del tzevet.
Velitas, regalo, tortas, besos y abrazos.Chicos de 5 años diciéndome que me querían y que los deseos los pida rápido, pero que no los cuente, que sino no se cumplen.
Noche con mis amigos, con mis hermanos de la vida y con una hermosa sorpresa de mis queridas velezanas.
Si, fue medio caótico e improvisado, se juntó mucha gente, llegaron todos muy temprano y yo no había terminado de cambiarme ni de peinarme (de hecho nunca terminé y estuve baqueta toda la noche), pero me hicieron pasar un día hermoso y realmente lo agradezco.
Por más tortas, velitas, amigos, fernet, picos, locuras y comida. Por más amistad, por más nosotros, por Gesell, por Mardel, por más años juntos y juntas.
Infinitamente gracias!
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