No me des más consejos que los que te pido. Yo, mal que mal, acá estoy. Con las suelas cerca del piso.
Es difícil cuando llueve sólo en tu ventana y la melancolía nos envuelve en su abrigo de escarcha.
Son estos días sin vos. Trompadas al amanecer y malos poemas. Presentimientos y lágrimas de cabernet
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