Vuelvo con la idea anterior, las palabras no pueden manifestar sentimientos.
Así como la vida te cruza, también te separa. Las decisiones, los caminos, las pasiones, los amores.
Hay que aceptarlo, otra no queda.
Uno no puede pretender que las cosas sean constantes y para siempre, cuando en realidad la única constante es el cambio. Ok, lo acepto. Pero.. ¿Qué hacer con el vacío qué ya empiezo a sentir?
En la era de la globalización y las redes sociales, lo que nos acerca, también nos aleja. Aquello que nos une es también lo que nos separa. Que tecnológicamente la brecha sea corta, solo me hace pensar que físicamente es inmensa.
Digan lo que digan, los abrazos no son virtuales.
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