Siempre estamos buscando eso que nos falta para ser felices, la felicidad son momentos y es la búsqueda constante de la felicidad la que nos mantiene vivos, pero siempre está ese algo que falta. Vivimos amargados buscando eso que falta. Vivimos buscando eso que no existe.
Constantemente cargamos con la amargura de buscar la felicidad y no encontrarla, de estar en las puertas del paraíso y no poder entrar.
Esa amargura nos paraliza, nos aterra, nos traiciona, nos impide disfrutar de quienes somos, de lo que tenemos, porque constantemente buscamos algo mejor.
Vivimos con la constante ambición de querer más, nada nos basta, nada nos satisface, y asi vivimos, buscando la felicidad y sin darnos cuenta de que se nos pasa la vida, buscando eso que "nos falta para ser felices".
Y se nos pasa la vida, vemos el juego desde afuera y no nos animamos a jugarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario